¿Cómo hidratarse en invierno?

¿Cómo hidratarse en invierno?

Cuando pensamos en hidratación, casi siempre nos viene a la cabeza el verano. Hace calor, sudamos más y beber agua sale prácticamente solo. En invierno ocurre justo lo contrario: sentimos menos sed, pasamos más tiempo en interiores y es bastante fácil llegar al final del día habiendo bebido mucho menos de lo que pensamos.

Para hidratarse en invierno conviene beber líquidos de forma regular aunque la sensación de sed sea menor, combinar agua con bebidas calientes, alimentos ricos en agua y opciones como la kombucha, y prestar especial atención a la hidratación antes y después de hacer deporte. La constancia importa más que beber grandes cantidades de golpe.

Para mí, esa es la idea más importante de todo el artículo. No necesitamos convertir la hidratación en una obligación ni pasarnos el día contando vasos de agua. Funciona mucho mejor tener diferentes opciones y adaptarlas al momento: agua durante el día, una infusión cuando apetece algo caliente y una bebida con electrolitos cuando hemos entrenado o tenido una jornada especialmente activa.

En Komvida llevamos esta idea un poco más allá con Hidra+, nuestra variedad pensada precisamente para unir kombucha, hidratación y electrolitos. Más adelante te cuento por qué puede tener especialmente sentido durante los meses de frío.

¿Por qué es importante hidratarse en invierno?

Aunque en invierno sudemos de una forma menos evidente, nuestro organismo sigue perdiendo agua durante todo el día a través de la respiración, la orina, la piel y la actividad física.

El frío puede hacer además que disminuya nuestra percepción de sed, por lo que tendemos a beber menos de forma espontánea. Este efecto se ha observado también durante el ejercicio en ambientes fríos: podemos seguir perdiendo líquidos aunque sintamos menos necesidad de beber.

A esto se suman circunstancias muy propias de esta época. Pasamos muchas más horas en espacios cerrados y con calefacción, dejamos de llevar una botella de agua permanentemente encima y solemos recurrir con mayor frecuencia a cafés y otras bebidas calientes.

Por eso hidratarse en invierno requiere algo más de atención que en verano. No necesariamente porque necesitemos beber una cantidad concreta de agua, sino porque las señales que normalmente nos recuerdan que debemos hacerlo son menos evidentes.

Y hay otro punto importante: nuestras necesidades no son idénticas todos los días. Un día tranquilo en la oficina no es igual que una jornada de senderismo, una sesión intensa de gimnasio o una mañana esquiando.

Cómo hidratarse en invierno correctamente

No hay que complicarlo demasiado. Una buena hidratación empieza simplemente por distribuir los líquidos durante el día y evitar que pasen demasiadas horas sin beber nada.

No esperes siempre a tener sed

La sed es una señal útil, pero en invierno puede aparecer con menos intensidad. Por eso ayuda mucho asociar la bebida a momentos que ya forman parte de nuestra rutina.

Beber algo al desayunar, tener agua cerca mientras trabajamos, acompañar las comidas con líquidos o beber después de entrenar son pequeños gestos que hacen que hidratarse en invierno resulte mucho más natural.

No necesitas beber un litro de golpe porque a las seis de la tarde te has dado cuenta de que apenas has tomado agua. Es mucho más cómodo repartirlo.

Recuerda que la comida también hidrata

No toda nuestra hidratación procede de aquello que bebemos.

Frutas y verduras contienen una cantidad importante de agua y, además, durante el invierno incorporamos fácilmente platos como sopas, cremas y caldos.

Esto me parece especialmente útil porque amplía mucho la forma en la que pensamos sobre cómo hidratarse en invierno. No se trata únicamente de contar vasos. Se trata de construir una alimentación en la que los líquidos también estén presentes de forma natural.

Si haces deporte, presta más atención

Este es uno de los puntos que más olvidamos cuando llega el frío.

Seguimos corriendo, yendo al gimnasio, haciendo rutas o practicando deportes de invierno. Y aunque la temperatura sea baja, durante el ejercicio seguimos perdiendo agua y minerales a través del sudor.

Cuando la actividad es suficientemente intensa o prolongada, los electrolitos empiezan a tener un papel especialmente interesante. Y es precisamente ahí donde podemos pasar de pensar únicamente en beber agua a valorar también qué minerales estamos reponiendo.

Mejores bebidas para hidratarse en invierno

No creo que exista una única bebida perfecta para todo el día. De hecho, una de las formas más fáciles de hidratarse en invierno es precisamente alternar distintas opciones según el momento.

Bebida

Cuándo puede encajar

Agua

Como base durante todo el día

Komvida Hidra+

Después del deporte, en días activos o cuando buscas electrolitos

Infusiones

Cuando te apetece algo caliente

Caldos

Especialmente durante comidas y cenas

El agua sigue ocupando el primer lugar porque es la opción más sencilla para mantener una hidratación habitual. Pero eso no significa que tengamos que limitarnos exclusivamente a ella.

Las infusiones funcionan especialmente bien cuando hace frío porque aportan líquido en un formato caliente y apetecible. Los caldos también suman agua dentro de las comidas y pueden incorporar distintos ingredientes según cómo los preparemos.

Y cuando buscamos combinar hidratación con electrolitos, ahí es donde Hidra+ tiene un espacio propio.

Kombucha con electrolitos: la propuesta de Komvida

Hidra+ es nuestra kombucha con electrolitos, con sabor lima-limón y enriquecida con magnesio, potasio y calcio. Mantiene la base fermentada característica de Komvida, pero la hemos llevado a un territorio específicamente relacionado con la hidratación y los días de mayor actividad.

Para mí, esto es precisamente lo interesante: no estamos hablando de una bebida completamente separada de Komvida. Hidra+ sigue siendo kombucha. Conserva ese punto fresco y ácido que nos caracteriza, pero incorpora además electrolitos.

Por eso puede encajar especialmente bien después de hacer deporte, tras una ruta larga o durante uno de esos días en los que no has parado.

Y aunque muchas veces asociamos este tipo de bebidas exclusivamente al verano, los electrolitos siguen teniendo sentido cuando hacemos actividad física en invierno. El cuerpo no deja de sudar porque fuera haga frío.

 

¿Qué son los electrolitos y cuándo pueden interesarnos?

Los electrolitos son minerales presentes en nuestro organismo que intervienen en diferentes funciones normales. Entre ellos encontramos el sodio, el potasio, el magnesio y el calcio.

Cuando sudamos perdemos agua y también minerales. Por eso, después de determinadas actividades, recuperar líquidos y mantener una alimentación que aporte electrolitos puede resultar especialmente relevante.

Hidra+ incorpora magnesio, potasio y calcio en una kombucha de lima-limón y, según la información actual del producto, no contiene azúcares añadidos. 

No significa que necesitemos una bebida con electrolitos cada vez que damos un paseo de veinte minutos. El contexto importa. Tiene mucho más sentido después de entrenamientos, actividades prolongadas o jornadas en las que hemos sudado bastante.

Si haces deporte habitualmente y quieres profundizar un poco más en este tema, puedes consultar también nuestra guía sobre cómo recuperar electrolitos después de entrenar.

Una rutina sencilla para hidratarse en invierno

A mí me funciona mucho mejor convertir la hidratación en pequeños hábitos que intentar alcanzar una cifra concreta al final del día.

Una rutina sencilla podría ser:

  • empezar la mañana tomando algún líquido con el desayuno;

  • tener agua cerca durante las horas de trabajo;

  • acompañar las comidas con bebida;

  • aprovechar sopas, verduras, frutas y caldos para sumar agua desde la alimentación;

  • tomar una infusión cuando te apetezca algo caliente;

  • elegir Hidra+ después de entrenar o en los días de mayor actividad;

  • evitar pasar toda una mañana o una tarde sin beber simplemente porque no aparece la sed.

No hace falta cumplir cada punto todos los días. Lo importante es conseguir que hidratarse en invierno forme parte de nuestra rutina casi sin pensarlo.

Y esa es también una de las razones por las que me gusta tener diferentes bebidas en casa. Hay días en los que quiero agua, otros en los que me apetece una infusión y otros en los que después de entrenar prefiero abrir una Komvida bien fría.

Si quieres tener distintas variedades siempre disponibles, puedes preparar tu pack personalizado y combinar Hidra+ con tus sabores favoritos.

¿Cómo saber si necesitas beber más?

Nuestro cuerpo suele darnos algunas pistas.

La sed, la sensación de boca seca, orinar con menos frecuencia de lo habitual o notar una orina más oscura pueden indicarnos que quizá necesitamos prestar más atención a nuestra hidratación.

Pero no me gusta esperar necesariamente a que aparezcan todas esas señales.

Para hidratarse en invierno resulta mucho más práctico introducir los líquidos de forma regular y adaptar nuestra ingesta a lo que hacemos durante el día.

También debemos aumentar la atención en situaciones concretas. Si hacemos ejercicio, tenemos fiebre, estamos atravesando una enfermedad gastrointestinal o se producen pérdidas importantes de líquidos, nuestras necesidades pueden cambiar y puede ser necesario adaptar la hidratación a cada caso.

Preguntas frecuentes sobre cómo hidratarse en invierno

¿Cómo hidratarse en invierno correctamente?

La mejor estrategia es beber líquidos de forma regular durante el día aunque sintamos menos sed. El agua puede seguir siendo la base y complementarse con infusiones, caldos, alimentos ricos en agua y bebidas con electrolitos cuando nuestra actividad lo justifique.

¿Por qué bebemos menos cuando hace frío?

Durante el invierno podemos percibir menos sensación de sed, además de sudar de una forma menos evidente. Eso hace que muchas personas disminuyan espontáneamente la cantidad de líquido que toman.

¿Cuál es la mejor bebida para hidratarse en invierno?

El agua sigue siendo la opción principal para el día a día. Después de hacer deporte o durante jornadas especialmente activas, una kombucha con electrolitos como Hidra+ puede ser una alternativa interesante para combinar líquido con minerales.

¿Tiene sentido tomar electrolitos en invierno?

Sí, especialmente después de actividades en las que has sudado y perdido líquidos y minerales mediante el sudor. Que la temperatura exterior sea baja no significa que dejemos de perder electrolitos durante el ejercicio.

¿Qué aporta Hidra+?

Hidra+ combina la base de kombucha fermentada de Komvida con magnesio, potasio y calcio. Tiene sabor lima-limón y está formulada sin azúcares añadidos. 

¿Puedo tomar Hidra+ aunque no haga deporte?

Sí. Puede disfrutarse como cualquier otra Komvida cuando te apetezca su sabor. Su formulación con electrolitos hace que tenga un encaje especialmente claro en días activos y alrededor del ejercicio, pero no es necesario haber entrenado para tomarla.

¿Las sopas y las infusiones también cuentan para la hidratación?

Sí. Los líquidos presentes en diferentes bebidas y alimentos contribuyen a nuestra ingesta total, por lo que infusiones, caldos, sopas, frutas y verduras también pueden ayudar a mantener una buena hidratación.

Hidratarse en invierno: constancia y variedad

Hidratarse en invierno puede ser más fácil de lo que parece. El principal reto es que sentimos menos sed y, por tanto, necesitamos prestar algo más de atención a esos pequeños momentos del día en los que podemos incorporar líquidos.

El agua debe seguir siendo la base, pero no tiene por qué estar sola. Infusiones, caldos, alimentos ricos en agua y diferentes bebidas pueden ayudarnos a construir una rutina mucho más variada y agradable.

Y cuando además queremos incorporar electrolitos, Hidra+ permite hacerlo manteniendo todo el carácter de Komvida: una kombucha fermentada, fresca y diferente, enriquecida con magnesio, potasio y calcio.

Para mí, ahí está la clave de cómo hidratarse en invierno: no esperar a tener muchísima sed, adaptar lo que bebemos a nuestra actividad y hacer que la hidratación sea un hábito tan natural en enero como lo es en agosto.